16 de marzo de 2009

Sonriente, disimulo el dolor que todavía invade mi sangre. Que sigue corriendo por mis venas, con el mismo dolor que sentía hace meses.
¿Tan difícil es liberarme de ese mal?
¿Tan difícil es ser feliz, sin tener que estar fingiendo?
Sé que pronto mi sonrisa será verdadera. Y podre gritar SOY FELIZ.

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